Volvamos a la habitación donde nos dejaron a solas con un ordenador diciéndonos que podría ser nuestro día de suerte y que, si decidiéramos utilizar la máquina, seguiríamos siendo fotógrafos. Imaginemos que han pasado un par de horas y no se nos ha ocurrido ninguna pregunta. Que seguimos en shock, llenos de dudas y cuestiones sin respuesta. La habitación está desnuda como un solar abandonado: cuatro fluorescentes en el techo, una mesa donde reposa el ordenador, un par de sillas y una estantería llena de polvo y de ausencia. El único estímulo podría venir de la máquina, de su algoritmo, de la creación de imágenes de un modo accesible, indoloro, rápido, efectivo, silencioso, cómodo, barato, relajado, seguro, preciso, limpio, extraordinario e infinito. Hay que reconocer que la tentación es grande. Y encima no nos piden nada a cambio, no nos imponen límites, no debemos abandonar nuestra vida cotidiana. Solo olvidarnos de la cámara, los desplazamientos y las esperas, y entrar un rato e...
Canon anuncia la patente de un nuevo vidrio óptico de muy alto índice de refracción, con índices del orden de 2.2-2.3, según la firma, más alto de lo disponible ahora en los –escasos– catálogos de vidrios ópticos disponibles. Esa patente obedece a la referencia JP 2026-167867, A. Según muestran sus propuestas de esquemas ópticos para dos diseños diferentes de objetivos de alta luminosidad , ese vidrio permitiría reducir las dimensiones de esa clase de ópticas. Si bien es cierto que la firma reconoce que « se produce una mayor dispersión de color, que será compensada mediante otros elementos de diferente formulación» , desde Canon –en la información ofrecida– se omite un dato clave referido a ese vidrio: el temible «Número de Abbe» (√) , que refleja el grado de dispersión de color que produce un vidrio óptico; dispersión de color responsable de las nefastas aberraciones cromáticas. El Número de Abbe tiene una peculiaridad como referencia útil: cuanto más bajo es su valor mayor es la d...